“Si la tierra desapareciera quedando solamente Bolivia, todos sus climas y productos se hallarían aquí; Bolivia es el microcosmos del planeta. Por su altura y su infinita variedad de matices geográficos, Bolivia viene a ser la síntesis del mundo”. Alcides D´Orbigni en “Viaje a la América Meridional”

A la Cascada de La Pajcha se llega desde samaipata, por un bonito camino rural de 42 kilómetros. Este sitio es uno de los más apreciados de la zona, y desde aquí se pueden ver varios pisos ecológicos diferentes, bosques mezclados con zonas de arbustos. También lamentablemente, se notan todos los desmanes y excesos que hacen de los bosques secos de Bolivia uno de los ecosistemas más críticamente amenazados del mundo.

Detalle de dónde se hallan los ecosistemas de valles secos en Bolivia. Como se ve, comparándolos con las laderas húmedas, no son pocos los sitios donde ambos sistemas de vida se combinan y se superponen
Durante la mayor parte de su historia, Bolivia, como país tradicionalmente minero, tenía conciencia de sí mismo a través de vetas de plata y estaño de las altas montañas del occidente y los valles secos del centro y sur, de donde se obtenía el alimento para mantener la maquinaria minera funcionando. Las tierras bajas se conocían casi anecdóticamente por los relatos de los aventureros en busca de Goma o Quinina.

El río San Juan proporciona el agua al valle de La Pajcha y se encarga de mantener un bosque tupido en torno a su cauce. Sus aguas cristalinas casi nunca tiene más de 50 centímetros de profundidad, pero el paisaje es engañoso.

Durante la época de lluvia el río puede desbordarse furioso y arrastrar lo que encuentre a su paso. Por ejemplo esta pila de desechos que ha ido dejando tiene más de dos metros y medio de altura.
Diversidad Entre Pendientes se había centrado hasta ahora en documentar las laderas húmedas al oriente de Los Andes. Digamos que esta es la especialidad. Pero yo mismo nací en uno de esos valles, que mucho tiempo fueron un centro gravitante en la historia nacional, y como los visito más o menos frecuentemente, tengo la oportunidad de mostrarles estos ecosistemas, que además son los más críticamente amenazados de Bolivia.

El camino de Samaipata a La Pajcha es notable por la cantidad de aves que pueden verse. Esta Aratinga acuticaudata, es una de varias especies de loros que habitan los valle secos

Más difíciles de ver son los durmilí (Nystalus maculatus), a menos que encuentres uno que haya escogido una percha más o menos visible para pasar el día.
La demanda de madera para las minas, y leña para los hogares; la expansión de la frontera agrícola (los valles son el centro de seguridad alimentaria de las tierras altas); y la extrema pobreza, han atacado la sostenibildiad de los bosques secos que una vez cubrieron las serranías desde el sur de la ciudad de La Paz, hasta el extremo sur del país. Hoy apenas quedan manchones de bosque en los sitios más alejados y en cambio un manto de arbustos espinosos cubre las laderas.

Los colores aquí abundan, aun que se escondan, como se esconden las espectaculares manchas en forma de ojos de esta polilla saturniidae

Normalmente asociadas a los bosques más húmedos, las orquídeas colonizan los troncos de las tipas y quebrachos, donde aun hay manchas de bosque. Esta es una Oncidium cf bifolium, una de un puñado de especies que habitan La Pajcha
De todos los sitios de valles, uno de los más interesantes son los que alternan bosques secos y húmedos en el “codo de Los Andes”, ese punto exacto donde la gran cordillera cambia de orientación. Ahí cerca se encuentra La Pajcha, un sitio bien promocionado al que se accede desde el pueblo de Samaipata, y que es el primero de vario sitios que iremos mostrando en los próximos meses.
Que lo disfruten… y se agradece mucho si lo comparten!!!


Sucede que hasta antes del conflicto del TIPNIS, el Gobierno Nacional mantenía una aceptación popular sin precedentes en Bolivia. Aun luego del anuncio de un incremento en el precio de la gasolina, que tuvo que ser revertido gracias a la insurrección popular. Aun luego de promover unas muy cuestionadas elecciones que le daban el control del poder judicial, según muchos, de forma cuando menos ilegítima. Aun luego de que sea tan evidente que la actividad del narcotráfico se va implantando en todos los niveles de la sociedad boliviana. Aun así, el gobierno del Evo, seguía siendo un gobierno fuerte.












